¿Qué es el Ramo Leonés?

La tradición, documentada en diversos pueblos de la geografía leonesa, era que el ramo (la rama de árbol o el armazón) se adornaba cada año en una casa y se llevaba a la Iglesia para la Misa de Gallo.

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Ahora León / Noticias de León / Ramu Llïonés / Alicia Valmaseda Merino

Los orígenes del ramo se hunden en la noche de los tiempos y están ligados a las primitivas religiones relacionadas con la naturaleza. El ramo, como casi todos los símbolos paganos, fue cristianizado y pasó a formar parte de muchas celebraciones religiosas como ofrenda de fe y amor del pueblo llano.

Primitivamente eran sencillas ramas de árbol (de ahí el nombre de “ramo”) que se adornaban con lazos y dulces, conservándose todavía la costumbre de estos ramos primitivos en algunos pueblos de El Bierzo y de la Sierra de Salamanca.

Después fueron evolucionando a armazones de diversas formas y tamaños a saber: triangulares, redondos, cuadrados, rectangulares, de rastro, de pavo real, margaritinas…, asimismo pueden estar barnizados o sin barnizar en cuyo caso suelen ir forrados con telas blancas…

Los hay de diversos tamaños, desde los pequeñines para poner sobre una mesilla a ramos “de tres pisos” como el de Laguna de Negrillos que, debido a su gran tamaño, tiene remos (como los pendones) para ayudar a su portador a sujetarlo en caso de viento, cuando sale en procesión.

También sus adornos varían mucho pudiendo llevar cintas de seda, puntillas, papeles de seda, mantones, rosquillas (colgando o cosidas), frutas, caramelos… aunque lo que siempre llevan, independientemente de cuales sean los adornos, son velas, lazos y alguna ramina vegetal.

En cuanto a las velas, también son muy variables en número, pudiendo tener desde 1 hasta 15 siendo generalmente impares. En el caso concreto del Ramo de Navidad, aunque también los hay con menos velas, la mayoría tienen doce, una por cada mes del año.

Dentro de las diferentes clases de ramos, además de los de Navidad, propios de estas fechas, a lo largo de todo el año, existen ramos a diferentes santos, a los patronos de los pueblos, a la Virgen, al Niño Jesús… Y también se ofrecían ramos de bodas, de quintos, de misacantanos… estando ligados a casi todas las fiestas y celebraciones leonesas.

La tradición del ramo (en general, no sólo el de Navidad) ha llegado hasta nuestros días en el territorio nuclear del Reino de León, es decir en las provincias de Zamora, Salamanca y León, existiendo también en algún pueblo de provincias vecinas, pueblos que hasta mediados del siglo XX pertenecieron a alguna de las diócesis leonesas.

Los ramos se cantaban, por las mozas del pueblo y, en ocasiones, se bailaban por los hombres generalmente en el ofertorio de la misa. Los cantos del ramo, al igual que el modo de adornarlos, variaban de unos pueblos a otros, en unos todo el pueblo cantaba los mismos versos año tras año, en otros cada año, la familia encargada de adornar el ramo preparaba unas letrillas nuevas que ella misma se encargaba de cantar.

La tradición, documentada en diversos pueblos de la geografía leonesa, era que el ramo (la rama de árbol o el armazón) se adornaba cada año en una casa y se llevaba a la Iglesia para la Misa de Gallo. Al llegar, y antes de entrar, se pedía permiso al cura para cantar el ramo. Obtenido el permiso, se iniciaba el canto y se metía el ramo adornado en la iglesia donde quedaba depositado en el altar hasta el final de las fiestas.

En los últimos años se están recuperando tanto armazones de diversos ramos, como los cantos del ramo, en las tres provincias leonesas, gracias a la labor de investigación y estudio de diferentes asociaciones culturales. Asimismo se está extendiendo el hábito de ponerlo en las casas durante las fiestas de Navidad siendo en esta ocasión el armazón triangular el más popular, aunque no el único.