El Hospital de León acoge el II Curso de Simulación Quirúrgica en Oftalmología

41 oftalmólogos se formarán con la tecnología más moderna em cirugía de cataratas y de vítreo-retina

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El Hospital de León acoge entre los días 22 y 29 de octubre el II Curso de Simulación Quirúrgica en Oftalmología, que cuenta con la colaboración de la universidad privada Francisco de Vitoria para disponer de tres equipos EyeSIâ de simulación quirúrgica, así como con la de Johnson & Johnson.

Ello permitirá ofertar un curso de adiestramiento en las fases de la cirugía de cataratas, así como en cirugía de vítreo-retina a 41 oftalmólogos en formación de Castilla-León y Asturias. El curso, cuya primera edición se celebró en julio de 2019, se ofrece en turnos de mañana o tarde de viernes 22 a viernes 29 siendo tutores de estos cinco miembros del Servicio de Oftalmología del CAULE. La dirección del curso depende del jefe de este servicio, Manuel Franco, y la coordinación se ha delegado en la Sociedad de Oftalmología de Castilla y León (SOFCALE).

En la evaluación que se hizo tras la primera edición de este curso (julio 2019) la valoración final que los MIR le asignaron al mismo fue de 4,7/5.

La Oftalmología es una especialidad médico-quirúrgica cuyo número de cirugías abarca alrededor del 20% de todas las intervenciones realizadas en la Sanidad Pública. Tal cantidad de operaciones, cuyo número se estima que seguirá aumentando, se debe principalmente al envejecimiento de la población y las mayores demandas visuales y de calidad de vida de la misma.

De todas las cirugías realizadas en un quirófano de Oftalmología la más frecuente es la catarata, que supone en torno al 65% de los partes quirúrgicos en esta especialidad y que en España alcanza un número superior al medio millón de cirugías al año.

“La formación quirúrgica de los Médicos Residentes es una labor compleja y de gran responsabilidad pues el nivel de las habilidades adquiridas por los oftalmólogos jóvenes marcará la calidad asistencial que reciban los pacientes y, en cierto modo, el nivel de nuestra sanidad”, explica el jefe de Servicio de Oftalmología y director del curso, Manuel Franco.

Franco destaca que, básicamente, existen tres modelos de docencia para aprendizaje de técnicas quirúrgicas: el tradicional de “aprender haciendo” que consiste en el “aprendizaje in situ” sobre el paciente, el modelo de wetlabs (practicando con tejidos animales o humanos) o los simuladores quirúrgicos de realidad virtual (RV).

“Actualmente, considerando el alto aprovechamiento que se exige en los quirófanos y la lógica no aceptación de errores quirúrgicos evitables se entiende que realizar una docencia clásica “in situ” sobre el paciente es un procedimiento engorroso, que consume tiempo, genera situaciones de stress y posibles complicaciones que se evitarían en gran medida recurriendo a estrategias de docencia diferentes”, añade.

Por otra parte, los wetlabs son costosos en cuanto a su organización al tiempo que las habilidades quirúrgicas que se ensayan son menos reproducibles y medibles que con los modelos de RV.

La tecnología de la simulación con RV históricamente se viene empleando en profesiones que exigen una formación compleja como es la aeronáutica y el transporte de ferrocarril, por ejemplo. Está demostrado que la formación de pilotos de líneas aéreas con simuladores ahorra tiempo y mejora las habilidades de estos frente al aprendizaje directo en la aeronave.

Actualmente el Royal College of Ophthalmologists del Reino Unido ha hecho que la asistencia a cursos de simulación de microcirugía sea un requisito obligatorio antes del comienzo de la cirugía intraocular. Por su parte, en Estados Unidos, el Accreditation Council for Graduate Medical Education ha decretado que contar con un laboratorio de simulación de habilidades microquirúrgicas es un requisito obligatorio para obtener la acreditación del programa de formación del Residente.

“Creemos que es interesante esta iniciativa que aúna el esfuerzo de un servicio de Oftalmología con una sociedad regional y entidades privadas como una casa comercial y una universidad, siendo estos últimos los que han hecho el esfuerzo económico de invertir en equipos muy costosos”, concluye Franco