La Consejería de la Presidencia concede 117 licencias para el juego de la chapas durante la Semana Santa

En León se conceden 33 licencias para jugar a las chapas en Semana Santa

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La Junta de Castilla y León ha concedido un total de 117 licencias del juego de las chapas para su celebración durante la Semana Santa. Las provincias con mayor número de autorizaciones en establecimientos han sido Valladolid, con 37 licencias; León, con 33; Palencia, con 28; seguidas de Burgos, con ocho; Segovia, con siete; y Zamora, con cuatro.

A pesar de las continuas prohibiciones sobre el juego habidas a lo largo de la historia, e incluso actualmente se encuentran prohibidas, este juego renace de sus cenizas todos los años por la Semana Santa.

Es una tradición en león, encontrar en los días de Semana Santa, “timbas” en lugares muy conocidos donde se juegan a las chapas. La autoridad, tomando este juego como una tradición, hace la “vista gorda” durante estos días.

Pero, ¿ qué son las chapas y en que consiste este juego ?. La chapas son los elementos de juego (al igual que en otros juegos hay dados o fichas). Son dos chapas metálicas (generalmente de cobre, equivalentes en tamaño a los 10 céntimos antiguos) en las cuales, en una de sus caras, figuran unas cruces.

Para jugar se organiza un corro, es decir, un círculo de personas que hacen sus apuestas depositando el dinero en el suelo. Se juega a caras o a cruces. Cuando se cierran las apuestas, la persona encargada de tirar las chapas las lanza al aire y se dejan caer en el suelo. Antes de lanzarlas debe mostrar las monedas cara con cara o cruz con cruz y decir a que apuesta. El “batarero” es el encargado de recogerlas. Deben salir emparejadas ambas chapas (caras o cruces). Si no salen emparejadas, se lanzan de nuevo hasta que salen ´las dos iguales.

Al igual que el desenlace de otros juegos, ganan los que aciertan y pierden los que no aciertan el resultado de la tirada. Se hablan de posturas mínimas (apuestas) de muchos euros en algunos corros, e incluso circulan leyendas de apuestas, en sus tiempos, de tierras y bienes inmubles apostados a las chapas.

Actualmente, parece ser que se establece un pequeño impuesto a los establecimientos que en esos días quieran organizar timbas de chapas, unos 30 euros, y con los que se quiere garantizar que el establecimiento organizador mantega unos mínimos requisitos: orden en el juego, apuestas comedidas, evitar apuestas no monetarias, etc.

Algunos historiadores indican como origen el juego utilizados por los soldados romanos para jugarse la túnica de Cristo. Otros hacen referencia a las monedas y a la traición de Judas.