“No todo el dolor crónico interfiere de la misma forma en las actividades cotidianas de los pacientes”

"Se ha visto que los pacientes con dolor crónico que se han infectado con COVID-19 han presentado aumento de síntomas dolorosos".

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Ahora León / Noticias de León / Salud / Dra Alicia Alonso

La pandemia producida por el coronavirus COVID-19 ha conducido a los ciudadanos al aislamiento, o “distanciamiento social”, con el fin de impedir su propagación. Varios de ellos probablemente son pacientes con dolor crónico y de seguro muchos tienen una edad avanzada, un factor de riesgo añadido, como estamos viendo trágicamente cada día. Conocido es también que la presencia de dolor interfiere con las actividades de la vida diaria en el 14 % de la población, incrementándose hasta un 20 % en los mayores de 65 años, lo que no deja de ser importante en situaciones de aislamiento.
A este respecto hemos acudido a D. Alicia Alonso, Coordinadora de Unidad de Dolor CAULE, con el fin de conocer más de cerca el como ha afectado el Covid-19 a los pacientes de dolor cronico.

Existe alguna relación entre dolor crónico y COVID-19?

En España hay 8-9 millones de personas que presenta algún tipo de dolor. El dolor crónico supone un 20% y es el que se prolonga más allá de tres meses y supone un factor de estrés para quien lo sufre. Se debe principalmente a artrosis. El dolor lumbar es el más frecuente en todas partes del mundo y el que origina más incapacidad. El tipo de dolor más frecuente es el músculo-esquelético, y aquí el ejercicio en fundamental. Precisamente los pacientes con dolor no han podido hacerlo durante el confinamiento, lo que ha originado mayor dolor al reiniciar las salidas.

Qué consecuencias ha tenido la pandemia en el dolor crónico?

Sólo tengo alabanzas por el comportamiento de los pacientes con dolor durante la pandemia, porque comprendieron que el virus se transmitía de forma extremadamente fácil, y era vital evitar el contagio sin acudir a la consulta para revisar tratamientos. En los peores momentos aceptaron la visita telemática y gracias a ello, hemos contactado con los pacientes y les hemos dado indicaciones sobre recursos on-line, por ejemplo, siendo conscientes del esfuerzo añadido para los pacientes más mayores.

La pandemia mundial ha explotado como un reactor en los sistemas sanitarios. Por ejemplo, ha puesto en evidencia que hay pacientes a los que no hay que hacerles desplazarse hasta la consulta, ya que algunas visitas pueden realizarse por vía telemática o telefónica, mientras que otros precisarán acudir o hacer técnicas.

Pero no todo el dolor crónico interfiere de la misma forma en las actividades cotidianas de los pacientes. Hay casos que pueden ser supervisados sin problemas por los médicos de Atención Primaria o por otros especialistas como traumatólogos o reumatólogos, por ejemplo.

Es peligroso tomar analgésicos durante la pandemia?

Algunos medios de comunicación franceses propagaron noticias en las que se contraindicaban el tramadol, el ibuprofeno o los corticoides, entre otros. Estas informaciones crearon incertidumbre entre los profesionales porque nos enfrentábamos a algo desconocido. Sin embargo, ningún tratamiento analgésico ha demostrado tener un peligro potencial para el desarrollo del COVID-19, ni desarrollarlo con más agresividad. Por el momento no hay evidencia científica.

COVID-19 ha originado cambios en el abordaje del dolor?

La pandemia ha obligado a adoptar unas medidas de seguridad suficientes para atender a los pacientes en la consulta y también en la realización de tratamientos intervencionistas. Y estas medidas de seguridad e higiene que requiere la pandemia, tanto para proteger a pacientes como a profesionales sanitarios, pueden provocar una menor capacidad asistencial.

Yo creo que la fase aguda de la pandemia por COVID-19 ha traído muchas consecuencias al sistema sanitario, concretamente para los médicos que tratan el dolor en España, que nos enfrentamos al reto de atender a los pacientes que no se han podido ver en dos meses, y siguen en listas de espera.

Por otro lado, se ha visto que los pacientes con dolor crónico que se han infectado con COVID-19 han presentado aumento de síntomas dolorosos. Se desconoce aún la razón, si se debe a la presencia del propio virus o es un hecho casual. Nos enfrentaremos al desafío de abordar un síndrome de dolor postcovid-19 que se podrá describir en aquellos que hayan sufrido la forma más grave de enfermedad.  Los expertos creen que en unos meses empezaremos a ver cuadros complejos de dolor y atrapamientos nerviosos en pacientes crónicos que acentuarán los problemas que ya arrastraban antes.

Un consejo para el futuro?

Los profesionales sanitarios no dejamos de insistir a diario en el riesgo potencial de contagio y en las medidas preventivas, sobre todo en la necesidad de continuar con ellas (uso de mascarilla, lavado de manos, evitar aglomeraciones) hasta que se conozca la forma de contener la pandemia.

Dra. Alicia Alonso Cardaño

Especialista en Anestesiología. Fellow of Interventional Pain Practice (Fl, USA).

Coordinadora de Unidad de Dolor CAULE

Miembro del Grupo de Trabajo de Opioides de la Sociedad Española de Dolor.