San Andrés demandará a Fomento el aval para restaurar Araú

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Periódico de León / Ahora León / restauración Araú

El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo requerirá formalmente a Fomento que ejecute el aval presentado por la empresa adjudicataria de las obras de restauración del edificio Araú, una vez concluido el plazo otorgado por el Ministerio sin que se hayan subsanado las deficiencias existentes.

La alcaldesa, María Eugenia Gancedo, y el primer teniente de alcalde, Miguel Ángel Flórez, visitaron ayer el edificio acompañados de un técnico municipal para comprobar personalmente el estado de las instalaciones, que aún presentan desperfectos constructivos perfectamente visibles.

El propio Ministerio, como promotor de los trabajos para la recuperación de este emblemático edificio, dio como plazo hasta finales de mes de julio para que la adjudicataria corrigiese las deficiencias detectadas en el inmueble; cuestiones de carácter técnico y constructivo que deben subsanarse antes de su apertura al público.

De esta forma, respondía a la petición realizada en el mes de mayo por la propia regidora, quien remitió una carta al secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Julio Gómez-Pomar, para acelerar la puesta a punto del conjunto arquitectónico.

Sin embargo, hasta el momento la adjudicataria se ha limitado a poner en marcha los sistemas de climatización e incendios, sin solucionar cuestiones como los problemas de humedad que afectan tanto a las fachadas como al sótano o los desperfectos que presenta la carpintería en algunas zonas.

Por este motivo,  Gancedo ha encargado la elaboración de un informe de carácter técnico sobre el estado actual del edificio para enviárselo a Fomento, de manera que pueda actuar en consecuencia “a la mayor brevedad y con el único objetivo de garantizar que Araú pueda ponerse a disposición de los vecinos y vecinas del municipio con todas las garantías necesarias”.

Del mismo modo, se espera la visita del arquitecto responsable del proyecto para que pueda comprobar el estado que presenta el edificio, que fue sometido a una restauración integral por valor superior a los cinco millones de euros.

La intervención en la antigua fábrica de embutidos permitió recuperar el conjunto arquitectónico y  habilitar en su interior varias salas expositivas, además de un auditorio de nueva construcción con capacidad para más de 300 personas.