UNICEF afirma que los 240 millones de niñ@s del mundo con discapacidad ven negados sus derechos básicos

Los niños y niñas con discapacidad tienen la mitad de probabilidades de no ir a la escuela y de sentirse infelices

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Ahora León / Noticias de León / UNICEF

En todo el mundo, a los casi 240 millones de niños y niñas con discapacidad (1 de cada 10 niños) se les niegan sus derechos básicos, según ha señalado UNICEF.

“Como todos los niños y niñas del mundo, los niños con discapacidad tienen derecho a recibir cuidados de una forma afectuosa, a una educación con apoyos, y a una nutrición y protección social adecuadas, incluso en crisis humanitarias. Pero, con demasiada frecuencia, se les niegan esos derechos”, ha señalado Rosangela Berman-Bieler, responsable de UNICEF en material de discapacidad.

“Podemos y debemos hacer más para garantizar que los casi 250 millones de niños y niñas con discapacidad en todo el mundo puedan hacer realidad sus derechos. Debemos dar igualdad de oportunidades a los niños con discapacidad, garantizando que el apoyo y los servicios comunitarios sean inclusivos y accesibles, que se erradique el estigma y la discriminación, y que estén protegidos de la violencia, el abuso y la negligencia. Hay una historia detrás de cada estadística: un niño o niña con esperanzas, miedos, potencial y ambiciones”, ha agregado.

Según los últimos datos, en comparación con los niños sin discapacidad, los niños y niñas con discapacidad tienen:

  • Un 24% menos de probabilidades de recibir estimulación temprana y cuidados amorosos. Los niños y niñas con discapacidad corren el riesgo de perderse el cuidado y la estimulación que necesitan durante los primeros años de vida debido a una mayor exposición a factores que los hacen más vulnerables. Estos incluyen pobreza, estigma y discriminación, exclusión de las oportunidades de educación temprana, institucionalización, violencia, abuso y negligencia.
  • Un 42% menos de probabilidades de contar con las habilidades básicas de lectura y aritmética. Los niños y niñas con discapacidad generalmente se enfrentan a barreras adicionales que los exponen a un mayor riesgo de sufrir trayectorias educativas menos buenas. Cuando las familias buscan oportunidades educativas para sus hijos, a menudo encuentran escuelas y aulas que no son accesibles, ya sea físicamente o debido a la falta de materiales de aprendizaje adecuados.
  • Un 49% más de probabilidades de no haber asistido nunca a la escuela. La probabilidad de que un niño o niña no vaya nunca al colegio puede depender de sus dificultades funcionales o de sus antecedentes económicos. Por ejemplo, los niños y niñas con discapacidad de los hogares más pobres tienen muchas más probabilidades de no haber asistido nunca a la escuela que sus compañeros de los hogares más ricos.
  • Un 25% más de probabilidades de sufrir desnutrición aguda y un 34% más de desnutrición crónica. Los niños y niñas con discapacidad experimentan con frecuencia tasas más altas de anemia y desnutrición que sus compañeros sin discapacidad. Esto es así especialmente en los niños con dificultades para ver, jugar y caminar, así como los pertenecientes a los hogares más pobres.
  • Un 53% más de probabilidades de tener síntomas de infección respiratoria aguda. Los niños y niñas con discapacidad, especialmente los de los hogares más pobres y rurales, corren un riesgo elevado de sufrir diarrea, fiebre y síntomas de infección respiratoria aguda. Los niños con discapacidad que desarrollan una enfermedad o infección, incluida una infección respiratoria aguda, son más susceptibles a enfermedades graves, peor salud y hospitalización que los niños sin discapacidad.
  • Un 51% más de probabilidades de sentirse infelices y un 41% más de sentirse discriminados. La forma en que las personas perciben su propio bienestar se basa en una amplia gama de factores. Sin embargo, muchos niños y niñas con discapacidad sufren discriminación debido a su discapacidad. Debido a que la discriminación puede levantar barreras para acceder a los servicios que estos niños necesitan para ejercer sus derechos, es probable que afecte negativamente a su bienestar subjetivo.

UNICEF trabaja con numerosos aliados a nivel mundial y local para hacer realidad los derechos de los niños y niñas con discapacidad. Todos los niños, incluidos aquellos con discapacidad, deben tener voz en los problemas que les afectan y la oportunidad de desarrollar su potencial y reclamar sus derechos.

UNICEF pide a los gobiernos:

Dar igualdad de oportunidades a los niños y niñas con discapacidad. Los gobiernos deben trabajar junto a las personas con discapacidad, los profesionales que asisten a los niños y las empresas y organizaciones, para garantizar que:

  1. Todos los servicios son inclusivos y accesibles: el registro de nacimiento, el desarrollo de la primera infancia, la educación, la salud, la nutrición, las vacunas, el agua y el saneamiento, y los servicios sociales deben ser accesibles e inclusivos para los niños con discapacidad y sus familias a lo largo de sus vidas, allí donde estén, tanto en tiempos de estabilidad como de emergencia.
  2. La educación es inclusiva y accesible: todos los aspectos de la educación deben ser accesibles para apoyar el aprendizaje y el desarrollo de los niños con discapacidad, junto a sus compañeros sin discapacidad, en la comunidad donde viven. Esto debe incluir materiales de aprendizaje accesibles y planes de estudio inclusivos, garantiar tecnologías de apoyo, formar a maestros y personal administrativo, así como proporcionar una infraestructura accesible, espacios recreativos, instalaciones de agua y saneamiento y transporte.
  3. Se erradican el estigma y la discriminación: Las voces de los niños y niñas con discapacidad son apoyadas y amplificadas invirtiendo en estrategias multinivel científicamente fundadas para abordar las actitudes negativas y la discriminación contra las personas con discapacidad; promulgando políticas contra el estigma y la discriminación institucionalizados; y empoderando a los niños, las familias y las comunidades para inspirar un cambio cultural positivo.

Consultar a las personas con discapacidad y considerar la gama completa de discapacidades, así como las necesidades específicas de los niños y sus familias, proporcionando servicios inclusivos y una educación equitativa y de calidad:

  1. Políticas de ayuda que tengan en cuenta a las familias: Promover el cuidado amoroso y las políticas que tengan en cuenta a las familias, así como priorizar los programas comunitarios para permitir que las familias cuiden a sus niños y niñas con discapacidad en el hogar, o para proporcionar entornos de cuidado alternativos basados ​​en la familia.
  2. Salud mental y ayuda psicosocial: Los servicios de apoyo se hacen accesibles a los niños y niñas con discapacidad y sus familias, integrándose en la atención sanitaria a nivel comunitario, las escuelas, los servicios de protección y justicia, y los espacios para niños y jóvenes afectados por emergencias.
  3. Protección contra la violencia, el abuso y la negligencia: Apoyar a los sistemas de protección infantil y a los trabajadores para que sean inclusivos, mejorar su capacidad para prevenir la separación de los niños y niñas con discapacidad de sus familias, poner fin a la institucionalización, y prevenir y responder a la violencia, la explotación, el abuso, la negligencia y las prácticas nocivas contra niños y niñas con diferentes tipos de discapacidad.