‘The New York Times’ desvela contactos del entorno de Puigdemont con los servicios de inteligencia rusos

El informe de la Guardia Civil recoge la transcripción de mensajes de texto que probarían el intento del entorno de Puigdemont de contactar con los servicios de inteligencia rusos. En sus viajes a Rusia, Alay estuvo acompañado por el empresario Alexander Dmitrenko, casado con una mujer catalana.

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(Foto: JxCat)

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El ex presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, acapara el foco mediático este viernes después de que el prestigioso diario ‘The New York Times’ haya publicado un reportaje que vincula a su entorno con los servicios de inteligencia rusos. Según esta información, que se basa en un informe de la Guardia Civil, el jefe de la oficina de Puigdemont, Josep Lluís Alay viajó a Moscú en 2019 en busca de apoyo al procés soberanista.

La información que publica ‘The New York Times’ apunta a que el jefe de la oficina de Puigdemont, Josep Lluis Alay, se reunió con funcionarios rusos, con ex agentes de inteligencia y con el nieto de un espía de la KGB. El supuesto objetivo de los viajes de Alay a Moscú fue buscar la ayuda rusa para lograr la independencia de Cataluña.

Si bien Puigdemont y Alay no niegan los viajes a Moscú, han descartado que se tratasen de encuentros para lograr el apoyo ruso al procés. Pero el informe de la Guardia Civil del que se ha hecho eco ‘The New York Times’, tras los viajes de Alay a la capital rusa, surgió el movimiento ‘Tsunami Democràtic’, y de hecho se considera que el emisario de Puigdemont participó en la creación de este grupo.

El informe de la Guardia Civil recoge la transcripción de mensajes de texto que probarían el intento del entorno de Puigdemont de contactar con los servicios de inteligencia rusos. En sus viajes a Rusia, Alay estuvo acompañado por el empresario Alexander Dmitrenko, casado con una mujer catalana.

Puigdemont critica el informe de la Guardia Civil

El ex president catalán ha publicado un comunicado ante el aluvión de informaciones acaecidas en los medios de comunicación, que vinculan a su entorno con Rusia. Según ha dicho, las informaciones “tienen como fundamento un informe de la Guardia Civil que está lleno de falsedades, incongruencias e intoxicaciones“.

“El único objetivo del informe es criminalizar y desprestigiar al independentismo ante la comunidad internacional presentándolo como un elemento desestabilizador”, denuncia Puigdemont.

Según su versión, las filtraciones están “desconectadas de la realidad”, y la supuesta revelación de conversaciones privadas “que no tienen nada que ver con un delito, es un instrumento más de la guerra sucia que el Estado español practica contra Cataluña”.

“Todas las actividades internacionales de la oficina, de su director Alay y el jefe de los servicios jurídicos, Gonzalo Boye, son perfectamente legales y tienen por objetivo contribuir a la resolución del conflicto político”, asevera el ex presidente.

En el comunicado, Puigdemont también recuerda que el fiscal de Barcelona dirigió al Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona un escrito de 20 de julio donde pedía el archivo de esta investigación contra Alay, “al considerarla prospectiva, vulneradora de los derechos y libertades más elementales de una sociedad democrática”.

“Estudiaremos emprender acciones legales en el Estado español, y en otros estados si es necesario, ante la posibilidad que se haya cometido algún delito de revelación de secretos oficiales, ya que todas las evidencias señalan que la información ha llegado a algunos medios antes de que se levantara el secreto de sumario”, zanja el comunicado.